Mi experiencia en la JMJ RIO2013
PDF 

“LA MATER NOS ESPERÓ EN BRASIL”
Queridos hermanos y hermanas de la familia de Schoenstatt:
NOSCUM PROBLE PIA, BENEDICAT VIRGO MARIA


kiwi1.jpgMe alegra sobre manera extenderle un saludo afectuoso y cariñoso a aquellos hermanos y hermanas que leen esta revista “Adveniat Regnum Tuum”.


Mi nombre es Kiwi Bernaldo López Peña, seminarista del tercer año de Teología del Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, procedente de la Diócesis de Puerto Plata.

 

El pasado 11 de Julio del año en curso, junto a siete de mis hermanos seminaristas y un gran grupo de jóvenes de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil, partíamos hacia Río de Janeiro, Brasil, para participar de la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebraría del 23 al 28 de Julio con el lema: “Id y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 28,19), en la que nos esperaban los brasileños y el Papa Francisco.

 

Llegados a Brasil, nos acogió un pueblo que se llama San José dos Campos, perteneciente a Sao Paolo, para tener la Semana Misionera, previo a la Jornada. En este pueblo, compartimos con los hermanos de Venezuela que también eran acogidos por esos hermanos.

 

En la Semana Misionera, había un día en que teníamos que salir a misionar casa por casa. Nos dividieron, nos dijeron cuál era nuestro sector a misionar y nos enviaron con un miembro de la comunidad que conoce la ruta de la misión. Se nos entregó el material que contiene lo que íbamos a predicar, una cruz y la imagen de la Virgen de Schoenstatt.

 

Por mi mente nunca pasó encontrarme con schonstantianos y mucho menos con la Mater Tres Veces Admirable de Schoenstatt. ¡Y vaya sorpresa que me llevo! Contar esto me llena de mucha alegría, porque la Mater nos estaba esperando en Brasil, para acompañarnos y salir a misionar con nosotros, de ir casa por casa (algunas no nos abrieron las puertas), para hacer de ese pueblo discípulos de su Hijo Jesús.

 

Fue impactante para mí el ver la devoción hacia la Mater en los jóvenes. Jóvenes que no se avergüenzan en tener un suéter o la imagen de la Mater en sus manos.  Ya estando en Rio de Janeiro, fue mucho más impactante ver a un grupo de jóvenes que llevaban una gran pancarta y cantándole a la Mater.

 

De modo, que puedo afirmar sin miedo alguno, que fue hermoso tener el encuentro con la Mater en la JMJ Rio 2013, porque ella nos estaban esperando para brindarnos su cobijamiento.

 

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), como fue denominada a partir de 1985, continúa a mostrar al mundo el testimonio de una fe viva, transformadora y a mostrar el rostro de Cristo en cada joven.

 

Por: Kiwi Bernaldo López Peña